20/01/2009
Udaipur
Llegamos a udaipur después de un viaje en tren, toda una experiencia de por si.
El famoso Billu, que manejaba un autorickshaw nos llevó a un super hotel, que quedaba sobre el lago, supuestamente.
El tema es que era el otro lago, no el del hotel de bond. Por suerte el hotel estaba bueno, el baño sobre todo, agua caliente y presión. Dejamos las cosas y salimos a recorrer por el lake palace road hasta el templo jagdish, donde nos estuvieron culturizando un poco sobre los dioses, sus rencarnaciónes y los medios de transporte que usa cada uno.
De ahí nos fuimos al city palace museum. El palacio más grande de Rajasthan, que era de un sultán buena onda, como el papá de jasmin.
Después de cómo 2 horas de recorrido, decidimos hacer un impas occidental y comer en le restaurant de ahí. Puro galmour. Eso sí, comimos comida india, nada de hacerse los flojitos, bue… Mi compañera de viaje se comió unos fideos con hongos. Ahh y agua del himalaya, por supuesto.
Después seguimos recorriendo el palacio y nos tomamos un barquito que nos llevó por el lago pichola, cerca del Lake Palace. Este es un hotel castillo que queda en el medio del lago, para los cholulos se filmo una de bond ahí. Octoppus. El bote siguió hasta la isla jagmandiel donde nos bajamos en el palacio que tiene el mismo nombre, recorrimos un poco y volvimos a la ciudad.
Después hicimos algo de compras, bue, yo no, jaja, unos zapatitos, un sari, unos pañuelos de seda y una pashmina.
A la noche comimos en la terraza del hotel, está vez si, comida india, los dos.
A la mañana siguiente fuimos a seguir recorriendo la ciudad, más locales, algunas compras, muchas fotos, y después caminamos por un parque y el zoo. (Que es la cosa más fea y con menos mantenimiento que vi en mi vida).
Después nos fuimos a recorrer un poco la ciudad, un parque al norte de la ciudad (saheliyon ki bari) que tenía la misma vegetación que Las Marias. Estaba bueno, pero nada del otro mundo. Y rematamos yendo a tomar el té al city palace, en una terraza sobre el río, con vista al lake palace.
A la noche nos fuimos a comer por la ciudad a un barcito, un pollo dulce con arroz, unos panes y un pollo picante. Muy buenos. Eso sí, ya ando medio aturdido con el tema de las bocinas de las motitos. Y con que todo el tiempo te están invitando a pasar a su local, o te charlan buena onda, y después te hacen pasar.
Igual conmigo no tienen chance de que les compre nada.
Ahh y el cuento gracioso de la ciudad, a agus la persiguió una vaca (sagrada) por la ciudad, tratándola de guampearla.
Ahora estamos saliendo, después de ser estafados por el del hotel y el del autorickshawzl rumbo a ajmer.
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